Detalles para los invitados: buenos, bonitos y baratos

Feliz lunes novias y novios!

Hagamos que que este lunes, sean un poquito menos lunes, con un post de una de mis temáticas favoritas: Regalitos low cost.

Y es que «¿A quien no le va a gustar un regalito bueno bonito y barato? ¿A quien no le va a gustar?».

Puede que no esté siguiendo de forma estricta, el cronograma establecido con los pasos para organizar una boda, pero creo que hay detalles, que pueden ir viéndose con tiempo y que a lo mejor, pueden aportar ideas a esas novias que aunque ya tienen todo planificado, les quedan pendientes los últimos toques.

Desde el principio, mi prometido y yo, tuvimos muy claro que queríamos entregar a nuestros invitados, algunos regalos, que fueran creativos, hechos con amor, significativos y sobre todo útiles, porque no hay nada peor que desperdiciar dinero en cositas que luego se quedan tiradas y no se les vuelve a dar uso jamás.

Buscamos consejo e inspiración, vimos muchas opciones como: pulseras, «kits anti resaca», botellitas de aceite de oliva (que eso de low cost no tiene nada la verdad), bombones, tarjetas, llaveros, velas… y aunque algunas ideas eran bonitas, tal vez no eran demasiado prácticas o económicas.

Finalmente tuvimos la que consideramos fue la mejor de las ideas: Detalles gastronómicos, que aúnen nuestras raíces y que los invitados puedan disfrutar los días posteriores, recordando así el día de nuestra boda.


Mi prometido es italiano, y sin café no puede vivir, por eso decidimos regalar a cada invitado un paquetito de café, acompañado por instrucciones para que al día siguiente lo disfruten y se recuperen de la resaca. El café lo compramos enu n local especializado en valencia, y por 40€ tenemos para todos los invitados un café de gran calidad y molienda manual.

Mi familia es chilena, y siempre hemos sido de buen beber. Es por eso, que por mi parte, cada invitado recibirá una botellita de 50 ml de pisco chileno, acompañado de la receta de un cocktail popular «Pisco sour»; otra alternativa para curar la resaca, con más alcohol.

Finalmente, decidimos que los marcas-itios fuesen también un detalle personalizado para nuestros amigos y familia, es por eso, que decidimos hacerlos de arcilla, con el nombre en relieve, pudiendo luego reutilizarse como mini joyeros o simplemente como bonitos imanes de nevera.

La idea ya estaba clara, entonces era momento de pasar a la acción: El «packaging». Para el café, compramos unos sobres autosellables por Shein, los cuales fueron realmente económicos y las botellitas, las encargamos por Temu, con las tapitas en dorado, toda una monería.

Como os comenté en un post anterior, establecer una temática y paleta de colores, es fundamental, pues esta estética no servirá solo en las invitaciones, si no que se repetirá en cada pequeño detalle.
Utilizando las invitaciones como modelo, diseñé con Canva la etiquta de cada producto, dándoles un toque único, que demuestra el amor conque se ha hecho todo.

Cierto es que por ejemplo, en Shein, venden etiquetas ya diseñadas, pero ese no es nuestro estilo, ya sabéis que nos gusta complicarnos la vida. De igual forma, muchas tiendas de dan la opción de hacerte las etiquetas con tu propio diseño por un precio irrisorio, y eso mismo hicimos, y sinceramente, no podemos estar más contentos con el resultado.

A cada invitado, junto a los detalles, les añadimos una notita explicativa, siguiendo el diseño de las etiquetas e invitaciones, y así las mesas, tendrán una coherencia en cuanto a la decoración, no se, al menos eso opino yo.

De igual forma, os dejo varias ideas de detallitos que son bonitos y especiales, para que podáis ver diversas opciones y elegir la que más se ajuste a vosotros, vuestros gustos y presupuesto.

Al fin y al cabo, estos detalles son un pequeño gesto hacia vuestros seres queridos que les recuerda que estáis tremendamente agradecidos de compartir el día más importante de vuestras vidas con ellos.

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