Invitaciones, el punto de partida.

En el post de hoy, hablaremos sobre algo muy importante, y que hace que todo el proceso de la boda empiece a materializándose: las invitaciones!

Es verdad que se supone, segun los miles de sitios que he consultado, que las invitaciones deben entregare entre 6 y 4 meses antes de la boda, pero mi recomendación es no dejarlo pasar, pues miradme a mi, quedan 4 meses y todavía me falta la mitad por entregar! (y montar, para que mentirnos).

Cierto es, que existen muchísimas empresas encargadas de diseñar, imprimir y mandaros las invitaciones con todo incluído, pero tras mucho investigar, los presupuestos ofrecidos eran, a nuestro parecer, muy elevados (sin desmerecer el trabajo hecho por los profesionales, por supuesto), y es que este es un tema que seguramente repetiré muchísimo a lo largo del blog:

«Si dices la palabra Boda, todos los precios se murtiplican exponencialemnte».

Cosa que sinceramente, no me parece justo.

Es por ello, que nosotros decidimos encargarnos nosotros mismos, y aquí, os detallaré el proceso paso a paso.


  1. Selección de la paleta de colores y temática de la boda.

Sí! Al menos para mi, considero que este es un punto fundamental, pues veo muchísimas bodas que son un cúmulo de conceptos inconexos. Obviamente cada uno, hará con su boda lo que desee, y será la más maravillosa del mundo, pero yo hablo desde mi perspectiva personal.

Nosotros lo tuvimos claro desde el principio, el color predominante sería el azul, y la temática «flores».

Establecer estos dos parámetros nos ayuda a tener un punto de partida, no solo en cuanto a las invitaciones, si no en cuanto a la decoración, detalles, e incluso el código de vestimenta de los invitados.

En nuestro caso, con esto determinamos que solo la madrina y las damas de honor podrían ir vestidas de azul, dándoles una pequeña distinción en el evento, y las flores, sería algo que se vería en múltiples puntos de la boda, desde las invitaciones, hasta el photocall.


2.- Primer esbozo y diseño de la invitación.

Aquí entra en juego, la herramienta más utilizada por todos los novi@s del mundo: Pinteres.
Buscad inspiración, guardad tantas referencias como deseeis, muchas de ellas se adaptarán a vuestra paleta de colores.

Una vez empapados de inspiraciones hay que decidir:

  • ¿Cuál será el formato? Vertical, cuadrado, circular….
  • ¿La invitación será una sola tarjeta, o varias?
  • ¿Tendrán algún detalle extra?
  • ¿Cómo queremos que sean los sobres?
  • ¿Sera solo texto o también ilustraciones?

Hablado con vuestra pareja, e ir anotando tantas ideas como deseeis, al inicio todas son válidas, después es cierto que se descartan muchas opciones dependiendo del tiempo, presupuesto, o posibilidades.


3.- Canva, tu mejor amigo para la boda.
Es momento de empezar con el santo grial de las bodas «Canva» una aplicación creada para el diseño gráfico de tantos elementos como desees, de forma bastante sencilla.

https://www.canva.com/templates

Es aquí donde, partiendo de los parámetros que habéis elegido, podéis empezar a crear, jugar con las tipografías, formatos, imágenes o «elementos» que proporciona la propia web… etc., dad rienda suelta a vuestra imaginación, y si no la tenéis… simplemente intentad copiar vuestro diseño preferido de Pinterest.

Os dejo el ejemplo, de cómo quedó el diseño de nuestras invitaciones con las cuales, estamos encantadísimos.

Con la misma aplicación, seleccionando una plantilla de «Tarjeta de visita», diseñamos también unas tarjetas con los datos bancarios y una más con la información de la artista que nos ayudó en el proceso.


4.- Elementos adicionales.

Este es un punto no necesario, y depende de vuestros gustos y sobre todo, ganas de complicaros la vida, cosa que a nosotros, por lo visto, nos encanta.

Personalmente, me dedico al sector del arte (trabajo como especialista en una casa de subastas) y es por ello, que queríamos entregar con cada una de las invitaciones, una pequeña obra de arte única para cada invitado.

¿Cómo carajos íbamos a hacer eso? Tras largas charlas y copas de vino con mi dama de honor Cris, se nos ocurrió lo que consideramos la mejor idea: Estampas o grabados. De esta forma, se haría una o dos planchas, y «simplemente» deberíamos estamparlas (valga la redundancia) en papel.

Hablamos con talleres artísticos de la zona, y todos nos cobraban bastante por el alquiler del espacio y material por lo que finalmente optamos por realizar un linograbado.

Puedo explicar, si queréis en otro post, el proceso paso a paso. Pero se resume en comprar un linóleo en una tienda de bellas artes, calcar el diseño, vaciarlo, y después ir aplicando tinta y plasmarlo en el papel.

Sí, no voy a mentir, es un trabajo muy tedioso, y menos mal que cuento con mis damas de honor y mi prometido, que se apuntan a un bombardeo, pero la realidad es que el resultado es maravilloso, único y muy muy personal. Además, he de remarcar, que es tremendamente económico, creo que no superó los 30€ todo el material comprado, desde el linóleo, hasta la tinta o el papel.


5.- Los sobres y cierre de las invitaciones.

Es la forma más clásica de entregar las invitaciones, y aquí no nos rompimos mucho la cabeza.

Buscando por Shein, encontramos unos sobres con el tono perfecto, y una calidad maravillosa, tal y como se mencionaba en los comentarios. Fue tan sencillo como comprarlos y esperar a que llegaran.

En cuanto al cierre, decidimos hacer un sello de lacre personalizado, al igual que los sobres, lo buscamos por Shein y lo compramos junto a muchas perlitas de lacre de un tono oro envejecido. No sabéis lo divertido que es ver a mi prometido cerrando sobres con lacre, se lo pasa genial y así se siente parte del proceso.


6.- La impresión.

Este fue un tema delicado, y que requirió de muchísima búsqueda. Yo tenía muy claro, que deseaba que fuera papel de acuarela, pues tiene un tono crema precioso, es grueso y con textura.

Mi sorpresa fue cuando al preguntar a empresas dedicadas a las invitaciones, me dijeron que el precio por 50 invitaciones era de 300€! Una locura para nosotros. Tras horas de búsqueda por internet, di finalmente con una empresa que ni siquiera se dedica a la impresión como actividad principal, pero sí tenían un pequeño apartado de impresión en papel de acuarela: Moldiber. ¡Perfecto!

Hablé con ellos y resolvieron todas mis dudas, fueron encantadores y serviciales, simplemente subí el diseño a la web, indiqué las medidas (Ojo! Deben coincidir con las medidas del sobre a la perfección, si no quieres pasar horas recortando) y las pagué, fue con envío un total de 50€, nada que ver con los 300€ de antes!

En cuanto a las tarjetas adicionales, las pedí a una empresa local, y fueron muy económicas (unos 15€).


7.- Montaje.

Aquí viene una parte divertida en pareja, recomiendo hacerlo un día que esteis tranquilos, en casa, id probando cómo os gustaría disponer cada elemento, y mientras uno mete todas las tarjetas en el sobre, el otro las va sellando con el lacre.


Espero que este post sirva de ayuda a quien lo necesite. También me gustaría decir, que este primer aso, abre el camino a un sin fin de manualidades, búsquedas, y decisiones que vienen posteriormente. Disfrutad del proceso, tomadlo como una forma de repartir algo único y repleto de amor a vuestros invitados.

Deja un comentario